Un grupo de socios cooperativistas  de la cementera Cruz Azul, acudieron al Congreso del Estado a solicitar la intervención de los diputados locales para evitar que sigan dicen,  los abusos por parte de Guillermo Álvarez Cuevas, a quien acusan de haber despedido a trece de ellos apenas al iniciar la semana en curso.

Los inconformes entre ellos Wilfrido Arroyo Reynoso, Gustavo Adolfo Cruz Vega y Héctor Lara Avendaño, fueron recibidos por el presidente de la junta de gobierno del Congreso del Estado Ricardo Baptista González, quien aseguró que desafortunadamente este es un signo de que el conflicto en la cementera que es una de las que mayor mano de obra tiene en la entidad, se ha recrudecido.

Señaló: “Sabemos que  esta empresa atraviesa por una crisis en virtud de las diferencias que hay al interior de la cooperativa, donde una mayoría de socios ha decidido que se haga una rendición de cuentas de acuerdo a su legislación y estatutos, a lo que los inconformes refieren que el señor Guillermo Álvarez Cuevas no lo cumple y que por el contrario ha generado una serie de represalias y despidos contra los cooperativistas quienes han acudido en busca del apoyo del Congreso del Estado”.

Por su parte, los inconformes, informaron que contrario a una posible solución al conflicto generado solamente por pedir que se transparente el manejo de los recursos que genera la cementera, han encontrado todo tipo de acciones en su contra que van desde despidos injustificados hasta la fabricación de delitos de los cuales no se ha podido comprobar uno solo, además de afirmar que Guillermo Álvarez, tiene compradas a las autoridades en la zona, principalmente a jueces quienes no atienden denuncia alguna.

Al respecto Wilfrido Arroyo, quien afirmó ser el gerente general de la cementera, dijo que por medio de un comunicado le fue informado que desde el pasado 16 de abril quedaba relevado de su cargo y que apenas se les hizo de su conocimiento otro documento en el que se les informó que a partir de este miércoles quedaban suspendidos 16 más de los cooperativistas, todo sin justificación alguna.

Aseguró: “Le hemos reclamado de frente a Álvarez Cuevas, que él no tiene ninguna facultad para despedir a nadie de esa manera ya que tiene que ser una determinación por acuerdo de los integrantes del Consejo de Administración, pero en la asamblea de septiembre del año pasado se impugno la asamblea  por parte de la gente de Guillermo, quien hemos constatado que con dinero ha logrado comprar a las autoridades.

De acuerdo con el legislador y los inconformes, de continuar al frente de la cementera Álvarez Cuevas, está en riesgo la estabilidad de más de ocho mil familias, además de coincidir con los inconformes en que en  una cooperativa, la máxima autoridad es la de socios, pero como eso no conviene a Álvarez Cuevas, de quien se puede demostrar que ha desviado  cantidades millonarias de pesos”.

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