Pandemia y elecciones

En medio de una discusión por demás electorera de algunos representantes de partidos políticos, los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) confirmaron lo que habíamos anticipado, que las elecciones en los 84 municipios del estado se celebrarían este año porque así lo habían acordado los gobiernos estatal y federal, porque había consensos con los actores políticos principales e incluso una revisión presupuestal de lo que se requería adicionalmente y sólo habrá que definir técnicamente la manera en que se desarrollarán por ejemplo las campañas de quienes aspiran a gobernar.

Entre los consejeros la premisa que siempre dominó, fue que la pandemia no podría arrebatar también la democracia, porque eso sería una mala señal y dejaría precedentes para abusos futuros de quienes desean mantener el control de los gobiernos sin pasar por las elecciones y en eso hay algo de coincidencia.

En Hidalgo, por ejemplo, los ayuntamientos estarán tres meses en manos de concejos de administración de cuyos integrantes poco o nada se sabe, es decir los gobiernos del interior serán de neófitos, que sólo tendrán como merito cumplir requisitos básicos de la ley y claro haber sido seleccionados por los grupos en el poder.

De manera que la decisión de llevar adelante el proceso parece ser la mejor, en medio de todo lo que viene para Hidalgo, pues lo  más importante es tener autoridades legítimas y no improvisadas en cada uno de los 84 municipios que pongan en riesgo  la estabilidad y generen riesgos.

Además, las autoridades electorales sepultaron el argumento de MORENA que propuso postergar las elecciones y empatarlas con las federales del 2021  por el riesgo para la población de contagiarse con Covid-19,  pandemia que  dio pausa al reloj electoral, pues dijeron que existen una serie de mecanismos logísticos que pueden garantizar una asistencia a las urnas sin riesgo.

En el fondo, MORENA buscaba empatar las elecciones para tener el cobijo electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador, y alcanzar un eventual triunfo como lo hicieron en el 2018 en Hidalgo con candidatos desconocidos que no hicieron campañas y han hecho el peor papel que se recuerde de la oposición en el congreso local.

Así que, en los próximos días quedarán al descubierto las operaciones, estructura y trabajo de organización de los partidos que ya no tendrán tiempo para improvisaciones, ni para estrategias “exitosas” para convencer a un electoral que hoy verá campañas diferentes, mensajes desde otros medios y quizá la posibilidad ahora si de tener un voto más razonado.

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