México necesita un legislativo fuerte que frene ambiciones de imperios y dictaduras: Francisco Rojas

·         La Cámara de Diputados no es una Oficialía de Partes

·         Trabajó con Respeto a la división de Poderes

La Cámara de Diputados no es una oficialía de partes o un ente burocrático donde se tratan asuntos menores, es un espacio de pluralidad y tolerancia que al país le conviene fortalecer para hacer un México cada día mejor sostuvo Francisco Rojas, coordinador parlamentario del PRI.

Al hacer un balance del último periodo ordinario de sesiones de la LXI Legislatura, el líder parlamentario señaló que es un valor que no se debe perder la lucha por consolidar el Poder Legislativo en el esquema de la división de los poderes del Estado, dado que eso constituye una tarea permanente.

Reconoció que sus expresiones no siempre van a satisfacer a todos, pero eso sí, van a mostrar todos los matices de un mismo problema, coincidencias y divergencias  que ayudan al desarrollo de la democracia en nuestro país. Si esta Cámara no existiera o se desprestigiara a tal nivel de nulificar su eficacia, todas estas expresiones populares, demandas y reclamos, no encontrarían un lugar de expresión que no sólo promete la posibilidad de oír, sino de regular consecuentemente gestiones.

Francisco Rojas afirmó que el debate político y la natural diferencia entre partidos, esenciales para una vida democrática sana, deben partir de una consideración de sensatez para no alimentar procesos y experiencias que ya vivimos en la historia, y que cuanto concluye con el desprestigio de la Legislatura, sólo han servido para dar paso a imperios y dictaduras

Al México de hoy no le conviene un Legislativo débil, sino uno  autocrítico, que repase todos los días los problemas para buscar soluciones trascendentes por el camino del diálogo y el respeto a los pares.

Hemos respetado la división de poderes y las atribuciones del poder Ejecutivo y Judicial, sin importar gastos autoritarios, campañas de desprestigio y hasta calumnias e infamias, sin sacrificar nuestros principios ni transigir en nuestras convicciones.

Hay en nuestra vida nacional múltiples ejemplos de luchas aisladas, decisiones y acciones de gran impacto en la vida cotidiana, pero sólo aquello que impacta una ley, que da lugar a una norma, en beneficio de todos, es lo que distingue nuestro trabajo, nuestro compromiso de siempre servir a México y a los mexicanos.

Sin duda, la LXI Legislatura está concluyendo deja en sus haberes reformas constitucionales de gran trascendencia, la aprobación puntual de los temas exclusivos de nuestras responsabilidades en la integración de los órganos de la República y un importante acervo de reformas legales que van a mejorar los más diversos ámbitos del país.

El coordinador parlamentario priista en San Lázaro finalizó diciendo que a México le conviene una Cámara de Diputados fortalecida, respetable, que siga siendo el espacio natural para que la nación dirima sus diferencias.

 

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