Llegó el nuevo régimen y comenzó el conteo

Con un bono electoral muy alto, un gabinete sin cuotas y con equilibrio, con una validez de elección en sus manos y el gran peso de la promesa de un cambio radical y sustantivo, inicia el gobierno de Julio Menchaca Salazar, el primero de transición en la historia de Hidalgo.

Atrás quedarán las promesas, discursos y ofrecimientos; hoy sólo habrá una exigencia para el hombre que representa a la 4T en el estado y la primera será que exhiba lo que dijo que no taparía, las presuntas irregularidades que se habrían cometido en al menos cinco secretarías y dos órganos desconcentrados.

Diferentes grupos y la misma población se encargarán de presionar para que esto ocurra, porque fue parte del discurso, seguido del cese a la corrupción como una práctica que se insiste, fue cotidiana en las administraciones pasadas, además de los privilegios a los grupos de poder, la inseguridad y el empleo.

En ese orden están las principales tareas del nuevo mandatario, y no es que tengan un número o prioridad unas sobre otras, es simplemente que todas deben atenderse y atacar simultáneamente, de lo contrario el tiempo se convertirá en una presión para esta naciente administración.

En ello deberán cumplir las secretarias y secretarios designados, algunos cuestionados por su capacidad, otros por su formación académica, unas más por su estado de salud, otros por sus antecedentes legales y unos porque en algún momento fueron benefactores del gobierno y con esos contratos pocos claros crecieron su patrimonio, pero hoy todas y todos tiene la oportunidad de sacudirse etiquetas y demostrar lo que tanto pregonan, “que se morirán en la raya con Julio por servir a Hidalgo”.

No tendrán tiempos de prueba y error, tampoco de equivocaciones, las expectativas como las mediciones, serán altas y hoy se entiende que los afectos no serán suficientes para mantenerse o dar resultados.

Julio Menchaca llega con una alta aceptación social, no carga con facturas al inicio de su gobierno y dice no tener herederos en el poder político, así que la cuenta regresiva comenzó.

De mi tintero… Entre el sector médico público y privado, crecen las dudas sobre el real estado físico y mental de la nueva secretaria de salud, María Zoraida Robles Barrera, que dicen, hizo todo lo necesario para demostrar clínicamente que por un trastorno sicológico y psiquiátrico  debería tener incapacidad permanente y pensión definitiva, lo que la imposibilitaría para desempeñar sus funciones…Por cierto, otro que salió apenas del hospital para tomar posesión fue el ex campeón mundial de boxeo José Pipino Cuevas, quién  fue hospitalizado para realizarse una tomografía…

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