Por cuarta ocasión en lo que va de a semana en curso, socios y trabajadores de la empresa Cruz Azul, se reunieron con legisladores locales en busca de su intervención para poder resolver los problemas que se viven al interior de la empresa cementera en la que aseguran, hay malos manejos por parte de Guillermo Álvarez Cuevas.

Los inconformes, encabezados por Gerardo Alfonso Cruz Vega, quien dijo ser socio número 2054, adscrito a la gerencia corporativa de desarrollo en la planta Hidalgo, informaron que uno de los problemas más graves es la corrupción al interior de la directiva donde Guillermo Álvarez, uno de sus hermanos y demás familiares se han aprovechado del cargo por más de 30 años con beneficios personales por lo cual no quieren dejar la directiva de la cementera.

Añadió: “Esta vez traemos ya un escrito documentado de los principales eventos cometidos por la administración actual de Guillermo Álvarez Cuevas, y ese contiene una serie de agravios, sobretodo de juicios que nos han impedido el accionar legal e institucional de la Cooperativa Cruz Azul, la que funciona con asambleas de la cual la máxima autoridad es la Asamblea General, y por una razón u otra se nos ha impedido celebrar una asamblea legal para el cambio en el Consejo de Administración de la cementera”.

De igual manera, acusaron que hasta el momento y por más de 30 años el beneficiado de todo ha sido Guillermo Álvarez, uno de sus hermanos y un cuñado de ellos quienes se disputan el poder y no dejan avanzar a la cementera, la cual asegura que en estos momentos ya debería contar al menos con tres plantas en la región.

De los encuentros, el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del estado, Ricardo Baptista González, refirió que tras la intervención de este órgano legislativo, la oficina de la presidencia de la República recibirá a un grupo de trabajadores de la cooperativa Cruz Azul que acusaron de corrupción a su directiva.

Aseguró; “El miércoles recibimos por tercera vez a un grupo de cooperativas de la Cruz Azul y sus familias, para escuchar una serie de denuncias contra el severo conflicto interno que padecen desde hace más de diez años con su directiva. Y como diputado de la Región de Tula, estás interesado que esto se resuelva”.

Cabe mencionar que de la cementera, dependen más de  cinco mil trabajadores directos y tres mil indirectos, con un total de ocho mil familias las que en estos momentos esperan los mismos beneficios.

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