La deuda de los estados no pone en riesgo la economía nacional: Jesús Alberto Cano Vélez

Jesús Alberto Cano Vélez

— Los adeudos de estados y municipios representan el 2.5 por ciento, la del gobierno federal es del 33.8 por ciento del PIB, aclaró

Con base en datos proporcionados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la deuda de estados y municipios asciende a 390 mil 777 millones de pesos, es decir, utilizando datos del INEGI, el 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB); mientras que, la del sector público federal es de 33.8 por ciento del PIB, lo que suma 5 billones 75 mil 573 millones de pesos, al 31 de diciembre del 2011.

Así lo manifestó, Jesús Alberto Cano Vélez, quien tras reconocer que en los últimos meses el tema de los adeudos de los gobiernos locales y su crecimiento ha estado presente en el debate nacional, señaló que se ha soslayado el crecimiento que ha tenido la deuda del gobierno federal, la cual pasó en el 2000, del 19.1 por ciento del PIB, al 27 por ciento en el 2011, lo que significa un incremento de 7.9 puntos.

Lo anterior, puntualizó el legislador priista refleja que la deuda del gobierno federal sí tiene un crecimiento sostenido y considerable que además no ha sido explicado a profundidad por los actuales funcionarios de Hacienda.

“Existe un concepto de fuentes de financiamiento denominado ‘otros’ que no detalla la Secretaría de Hacienda y que tiene un costo financiero considerable”, reveló.

Además, destacó que aún no existe claridad respecto de los pasivos derivados de las pensiones de Pemex, los organismos descentralizados, la Banca de Desarrollo, entre otros.

Por lo que se refiere a la deuda de los estados, Cano Vélez reconoció que a partir de 2008, este fenómeno ha ido a la alza; sin embargo, precisó que los niveles actuales de ninguna manera representan un grave riesgo para la economía del país.

Lo anterior, se desprende a que el plazo promedio ponderado de la deuda de los estados es de 15.8 años, lo que da un importante margen de maniobra a los gobiernos locales aunado a que gozan de una tasa de interés promedio del 6.4 por ciento, que es inferior con la que se endeudaban en el 2001, que oscilaba en el 8.6 por ciento.

De igual forma, el diputado federal sonorense aseveró que la deuda de estados y municipios representa el 79.2 por ciento de sus participaciones, lo que quiere decir que son falsas las afirmaciones de que casi 8 de cada 10 pesos que reciben los estados lo utilizan para el pago de sus compromisos financieros.

Señaló que del monto de esta deuda, a los estados corresponde el 80.9 por ciento, a sus organismos paraestatales el 6.3, mientras que los municipios participan con el 11.3 por ciento y sus propios organismos con el 1.5.

“Los endeudamientos acelerados de algunas entidades sin duda merecen toda nuestra atención, pues todo exceso debe ser castigado. Los congresos locales deben hacer mejor trabajo en tanto que Hacienda, debe estandarizar la forma en que reporta el endeudamiento de los estados” agregó Jesús Alberto Cano Vélez.

Asimismo, subrayó que el verdadero problema en la sustentabilidad de las finanzas estatales no es el tema de su deuda, sino la distribución disfuncional que existe entre sus responsabilidades de gasto e ingresos propios.

Además, a este escenario debemos considerar que mientras el gasto del gobierno federal -sin incluir las aportaciones a estados y municipios- tuvo un crecimiento considerable al pasar del 10.4 por ciento del PIB en 2000, al 16.8 por ciento en 2011, que es un crecimiento del 61.5 por ciento, mientras que las aportaciones y participaciones sólo se incrementaron en 13.8.

“Esto quiere decir, que el gobierno federal en tanto ha incrementado su gasto en forma importante gracias a que ha obtenido mayores ingresos provenientes de los elevados precios del petróleo, los gobiernos locales han participado en menor escala de esos beneficios. Esta situación explica que hayan crecido significativamente programas federales como el Seguro Popular, sin que esto signifique que la Federación corresponda a los estados, con los debidos recursos para infraestructura hospitalaria o el pago del personal médico”, precisó.

También, Cano Vélez indicó que si bien es cierto a partir del 2008, se elevaron los niveles de deuda locales, esto fue consecuencia principalmente de que los niveles de ingresos federales fueron impactados por la crisis internacional, lo que redujo sus participaciones a estados y municipios; dicha situación persiste pues tan sólo el año pasado se tuvo que utilizar del Fondo de Estabilización de los ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), 12 mil millones de pesos para cubrir participaciones programadas.

“Esta situación se agrava si consideramos que al 31 de diciembre del 2011, el propio FEIEF contaba con sólo 5 mil 520 millones de pesos frente a los 28 mil 84 millones que registraba en diciembre del 2008, por lo que nuevamente vemos que los estados están desprotegidos ante una eventual caída de sus participaciones” alertó el también secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de este órgano colegiado.

Concluyó que, en la medida en que continuemos con la dependencia petrolera, seamos incapaces de aumentar significativamente nuestros ingresos tributarios, aumente desmedidamente el gasto y se administren mal los ingresos excedentes del petróleo, el país continuará en permanente vulnerabilidad.

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