Unos disimulan con complicidad, otros prefieran callar y la mayoría de actores políticos parecen sumisos a la propuesta de Reforma Electoral Nacional que busca desaparecer la actual estructura del Instituto Estatal Electoral (INE) y los organismos públicos electorales locales (Oples), para dar paso a un sistema electoral controlado y con consejeros a modo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) actualmente en el poder, lo que representaría un retroceso en la vida democrática.

Anclados en el argumento de que las elecciones y la operación de estas es muy costosa, algunos consejeros han comenzado a cabildear su propuesta abriendo una mesa de discusión que incluye a legisladores y senadores.
Esta ha encontrado el respaldo del gobierno federal que mantiene su discurso popular de acabar con los gastos onerosos en todos los rubros, aún cuando estos no se han totalmente acreditado como es el caso.
En el fondo lo que realmente se busca, es que los nuevos consejeros se han propuestos por el gobierno federal y electos por los senadores evidentemente la mayoría de estos tendrían la simpatía de Morena y ningún obstáculo para convertirse en los integrantes del consejo general que tomaría decisiones y encabezaría desde ahí cualquier modificación a la legislación electoral en el país y al mismo tiempo frenaría cualquier intento que lesione los intereses de Morena, algo que ya pasó en este país cuando el PRI y el gobierno controlaban al entonces Instituto Federal Electoral y desde la Secretaria de Gobernación se definían los procesos electorales.
La desaparición de los Oples significaría quitar a los árbitros electorales de los estados que por primera vez habían alcanzado independencia de los gobiernos estatales, comenzaban en convertirse en contrapesos incluso para los propios partidos políticos, en Hidalgo por ejemplo basta anotar que se dio la mayor pérdida de alcaldías para el PRI y la mayoría en el congreso del estado, en una elección que no tuvo discusión alguna.
Ahí radica lo peligroso de la iniciativa impulsada por el consejo Roberto Ruíz Saldaña que pretende eliminar a los OPLES que si bien todavía tienen puntos cuestionables y que deben mejorarse, no pueden desaparecer de un plumazo basado en simple argumento del elevado costo que por cierto ya fue refutado y contestado por consejeros locales que mostraron que el mayor gasto público en los comicios se los llevan los partidos políticos.
Así de peligrosa y riesgosa es la nueva reforma electoral a la que pocos han levantado la voz, muchos han callado y otros han dejado pasar quizá por miedo al cuestionamiento público del gobierno federal y sus aliados o tal vez por complicidad para permitir que los sistemas electorales regresen en este país a la época más crítica y cuestionada que se ha tenido.
De mi tintero…El gobernador del estado Omar Fayad parece haber respaldado la búsqueda de la candidatura de Benjamin Rico a la presidencia municipal de Pachuca, con la entrega en días pasados del Premio Estatal de Ingeniería Civil 2019 “Roberto Gayol y Soto” y de paso reiterar el gran lazo de amistad que mantiene con el Secretario del Medio Ambiente a pesar de algunos versiones internas que trataban de señalar un distanciamiento…Rico Moreno parece ser uno de los integrantes del gabinete que más creció y están en la baraja del mandatario hidalguenses para buscar recuperar los espacios políticos que el PRI perdió en los últimos procesos.

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