• Después del 31 de julio se podrá ver cometa Neowise con aditamentos como binoculares o telescopios

 

Los cielos del estado de Hidalgo son oscuros e ideales para lograr avistamientos de cuerpos celestes, como el cometa Neowise, así lo consideró Antonio Ramírez, miembro de la Sociedad de Astronomía de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

El miembro fundador de la agrupación universitaria, con sede en el Centro de Investigaciones Biológicas, señaló que las vías de comunicación de la entidad permiten acceder a zonas con menos contaminación lumínica, como la Sierra Norte, los municipios de Metztitlán y Juárez Hidalgo, además de algunos lugares cercanos a Actopan y Apan.

Sobre el cometa Neowise, el experto apuntó que probablemente después del 31 de julio ya no sea posible observarlo a simple vista, si no que se podrá ver a través de aditamentos como binoculares o telescopios. Declaró que el momento de más luminiscencia de la cauda del cometa, es decir su cola, fue entre el 20 y 26 de julio, cuando pasó más cerca de la Tierra.

Aconsejó que para poder visualizarlo es importante colocarse en un lugar alto sin obstáculos y con poca contaminación lumínica. El cometa puede observarse con dirección al horizonte noroeste, exactamente abajo de la constelación de la Osa Mayor, desde que se mete el Sol y 30 o 45 minutos después.

Es de resaltar que los miembros de la Sociedad de Astronomía de la UAEH han logrado captar este cometa en diferentes puntos de la entidad.

Antonio Ramírez expuso que el fenómeno que permite ver al cometa Neowise es el perihelio, cuando un objeto celeste tiene su punto más cercano al Sol durante su órbita y momento en que también se forma la llamada cauda. La velocidad a la que viajan los cometas y su cercanía al astro más grande del sistema solar permiten una brillante luminiscencia, definidos por sus componentes, ya sea gas o polvo.

El cometa Neowise está conformado por una cantidad abundante de hierro e iridio, mucha agua y componentes orgánicos que le permiten generar una cauda azul verdoso. Tiene una velocidad de 216 mil kilómetros por hora y su órbita es en forma de elipse alargada.

Antonio Ramírez enfatizó que esta es una buena oportunidad para observarlo, pues el periodo hasta su regreso es de seis mil 800 años. Además, el avistamiento del cuerpo celeste únicamente podrá hacerse desde el hemisferio norte, por la inclinación de la Tierra.

El cometa Hale-Bopp es uno de los más brillantes que se han visto y se pudo observar desde la Tierra en 1997 durante 18 meses, su órbita es de más de dos mil años. Otro de los que se han podido visualizar recientemente es el cometa Halley, que tiene un periodo corto de 76 años; su último avistamiento fue en 1986 y se espera su regreso para el 2061.

Los cometas son cuerpos formados por metales, gases, hielo, rocas y materiales orgánicos, además de considerarse vestigios del sistema solar. Provienen en su mayoría de la Nube de Oort, localizada más allá de Plutón, donde hay concentraciones de pequeños cuerpos celestes.

Los cometas permanecen dormidos en ese lugar hasta que Júpiter da un tirón gravitacional, momento en que comienzan un viaje y orbitan alrededor del Sol. Hay de diversos tamaños y algunos no culminan el perihelio, pues las temperaturas que alcanzan ocasionan que se desintegren.

El especialista Antonio Ramírez comentó que se esperaba que la cauda del cometa Neowise fuera más brillante y que tuviera una segunda de gas ionizado, sin embargo, estos cuerpos celestes son impredecibles, por lo que reiteró la invitación a la sociedad en general a aprovechar la oportunidad para verlo, pues pasarán seis mil 800 años hasta su regreso.

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