Celebran a la Santa Cruz en la comunidad de “El Maye” en Ixmiquilpan

En toda la república mexicana el día de la Santa Cruz se celebra cada 3 de mayo, sin embargo en el Maye comunidad del municipio de Ixmiquilpan, sus habitantes festejan a la Santa Cruz también en octubre, pues de acuerdo a ellos, es un mandato divino.

Esta peculiar celebración se realiza durante dos días en el Maye, donde alrededor de 140 comuneros se organizan para realizar diversos eventos religiosos y  culturales, uno de estos, es la ya tradicional procesión de la Santa Cruz.

En esta ocasión, dicha procesión se realizó este sábado y comenzó  desde muy temprano  con la persignación de la cruz en la iglesia de la comunidad, posteriormente, acompañada con música de viento, la Santa Cruz sale de la iglesia para recorrer las calles de la comunidad y llegar a su destino que es la cúspide del cerro de la cumbre, este recorrido es de aproximadamente 3 horas.

De acuerdo a J. Merced Martínez Salvador, uno de los organizadores de esta festividad, son más de cien años los que han hecho esta procesión, debido principalmente a la devoción de todos los habitantes del Maye.

Esta celebración tiene una gran conexión a la del 3 de Mayo sin embargo, cuenta Merced Martínez, que  según la tradición, en el cerro de la cumbre se apareció un resplandor enorme y los habitantes dijeron que era mandato divino realizar estos días la fiesta de la santa cruz.

De esta manera, la celebración se realiza durante dos días en los que se realizan diversos eventos culturales, deportivos y religiosos, contando con la participación de más de 30 mil visitantes de distintas partes de la zona del valle del mezquital, y de otros municipios.

Para los participantes en la procesión el motor principal que los mueve es la fe y la devoción hacia dios además de ser una forma de entender el significado y el sufrimiento de Cristo cuando cargo su cruz.

Para María de Jesús Ramírez Corona, participante de la procesión, el fuerte sol no es impedimento para hacer su caminata hacia el cerro de la cumbre; recuerda que desde muy pequeña sus abuelos le inculcaron esta  festividad.

“Pues celebrar es la fe de uno más que nada estar con la cruz y la cruz de uno mismo que llevamos uno día a día y ahorita los peregrinos que van hacia la cumbre, van con esa devoción con esa peregrinación que hacen de aquí hasta allá”.

Es así como los habitantes de esta comunidad, hacen un recorrido de más de 3 kilómetros donde no importa el sol o lo escabroso del camino, lo más importante para ellos es llegar a la cúspide del cerro de la Cumbre, donde se regocijan de alegría con una celebración milenaria.

 

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