Poco antes de participar en un foro respecto a la despenalización del aborto en el Congreso local, integrantes de la organización  “por el Derecho a Decidir” presentaron la campaña denominada “Otra Mirada Católica del Aborto” donde manifestaron su respaldo a la decisión de las mujeres para interrumpir el embarazo.

Representantes de ese organismo, entre ellas  María de la Luz Estrada, Fray Julián Cruzalta y la investigadora Evely Aldas, informaron que en el mundo, al menos 24 mil mujeres mueren por abortos inseguros que ya  de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México del 2007 en que se despenalizó la interrupción el embarazo al 2018, se tiene un registro de 212 mil 197 interrupciones de las cuales alrededor de mil son de mujeres de diferentes regiones de Hidalgo.

Luz Estrada dijo: “En el debate que se ha suscitado en torno a la iniciativa de Reforma al Código Penal de Hidalgo, para permitir la interrupción legal del embarazo hasta las doce semanas, Católicas por el Derecho a Decidir, presenta la campaña, Otra Mirada Católica del Aborto, para informar que en la tradición católica y la iglesia existen posturas más misericordiosas sobre el aborto y que esta iglesia no condena el aborto en algunas circunstancias”.

A su vez Fray Julián Cruzalta, asesor teológico de dicha agrupación, señaló que hay un desconocimiento de los preceptos y del derecho canónico, que ha sido aprovechado por los altos jerarcas para promover el miedo entre la feligresía y que ésta juzgue a las mujeres que deciden abortar sin conocer su historia.

Afirmó el clérigo: “Jesús no predicó el miedo y el infierno, sino el amor, además de que en el aborto no hay doctrina sino enseñanza y basados en la teoría del probabilismo sabemos que si no hay certeza hay libertad y entra la conciencia, contrario a  cómo se ha pretendido difundir entre la comunidad católica de que al haber un aborto hay en automático la ex comunión, además de que pocos conocen que desde 1981 el Código de Derecho Canónico tiene despenalizado el aborto”.

Así también refirieron que ante este panorama, la campaña, pretende dar una respuesta a las mujeres y jóvenes católicas que se encuentran en situación de embarazo, y tiene el propósito de contribuirá  reafirmar  la autoridad moral de las mujeres para tomar decisiones sobre su vida reproductiva y disminuir la culpa asociada a la decisión de la interrupción del embarazo.

De igual  manera Cruzalta,  reconoció que entre la cúpula de esta religión,  entre ellos los obispos, tienen como interés prioritario, desayunar con los gobernadores en turno  y juzgar a las mujeres que deciden interrumpir el embarazo, además de que en algunos gobiernos y  clérigos parece no importarles que  algunas mujeres mueran por un aborto  clandestino, de los cuales se estima que en el país se registran anualmente un millón.

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