Pobladores piden proteger vestigios arqueológicos en el cerro del Ponzhá municipio de Ajacuba

Pobladores piden proteger vestigios arqueológicos en el cerro del Ponzhá municipio de Ajacuba, en donde se tiene restos de más de 100 pirámides, centro ceremoniales, casa habitación y en la parte superior, un juego de Pelota.

En un recorrido acompañado de campesinos y un catedrático de la localidad, pudimos constatar el saqueo y destrucción de los vestigios arqueológicos, aparentemente perteneciente a la cultura Mexica.

Miguel Sánchez Ahedo, catedrático de la localidad, explicó en entrevista para Punto por Punto que se cree que en cerro del Ponzhá fue un Calmécac, es decir un centro de formación de los nobles y los guerreros.

Adicionalmente ahí se recibían los tributos de los asentamientos humanos de la región para posteriormente llevarlos a la Gran Tenochtitlan.

A pesar de la gran importancia de estos vestigios arqueológicos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) delegación Hidalgo desconoce de su existencia, ya que no están registrados y por lo tanto no se han realizado ningún tipo de exploración, investigación e intervención en el lugar.

En la parte baja del cerro se han comenzado a construir viviendas, esto ha provocado la destrucción de las decenas de pirámides, adicionalmente algunos pobladores han derribado los muros, escalones y pisos de las construcción arqueológicas creyendo que debajo de ellas pudieran encontrar algún tipo de tesoro.

En la parte superior del cerro, se encuentra en condiciones favorables un juego de pelota de 60 metros de largo por 15 metros de ancho.

Para recorrer el cerro, hay que caminar más de 15 kilómetros abriendo veredas, por lo cual ejidatarios de Ajacuba nos apoyaron en el recorrido.

Ramón Monroy Sierra secretario de vigilancia del comité ejidal de Ajacuba señaló que el crecimiento de la mancha urbana a destruido gran parte de los vestigios, por lo cual pidió la inmediata intervención del INAH para proteger las más de 100 pirámides.

En la parte superior del Ponzhá se encuentra dos manantiales de donde brota agua todo el año, desde ahí se pueden observar los municipios de Tula de Allende, Tlaxcoapan, Tezontepec de Aldama, Tlahuelilpan, Mixquiahuala de Juárez, Actopan, El Arenal, parte de Pachuca, Tetepango y Ajacuba.

A un costado del Ponzhá se encuentra los sitios denominados El Rincón de Tejocote y el Rincón del Sol, una zona de difícil acceso que para llegar hay que caminar otras 2 horas. Escondidos entre la maleza se encuentras en las rocas pinturas rupestres, en donde están plasmados caracoles de agua, venados, un indio con un águila, entre otras imágenes.

En total son tres peñas donde se tiene pinturas rupestres, algunas ha sido saqueadas y otras se encuentran en buenas condiciones.

Estas pinturas, igual que las pirámides, el INAH desconoce de sus existencia, y por lo cual están desprotegidas.

Finalmente los pobladores de Ajacuba piden de inmediata intervención del INAH para proteger estos vestigios.

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