Desde diciembre a la fecha, 17 gobernadores han enfrentado abucheos y rechiflas en eventos que comparten con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; y  acusan que podía estar orquestados sin embargo el presidente descartó esta posibilidad.

El primero en recibir rechiflas fue el gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis del Partido Acción Nacional, le siguieron los mandatarios locales de Coahuila, el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas del Partido Revolucionario Institucional, los gobernadores de Aguascalientes y Nuevo León.

Otro caso fue el de Cuauhtémoc Blanco de Morena, quien también fue objeto de reclamos, en Dos Bocas paraíso, le tocó al perridista Arturo Núñez, gobernador de Tabasco, le siguió el gobernador priista Omar Fayad de Hidalgo donde se documentó que fue abucheado por personal que portaba chalecos con logotipos del gobierno federal; a la lista se suma Silvano Aureoles de Michoacán, Alejandro Murat de Oaxaca, Héctor Astudillo de Guerrero, en todos los casos el presidente intervino para calmar a la multitud.

A la lista de abucheados también se suman los gobernadores de Zacatecas, Sinaloa, San Luis Potosí, Estado de México, Quintana Roo, Sonora y Chihuahua donde Javier Corral aseguró que estas acciones son orquestadas, mientras que en Colima el gobernador José Ignacio Peralta, manifestó que los abucheos y rechiflas pertenecen al protocolo que se repite en todas las entidades federativas.

El fin de semana, circuló un “manual” atribuido a Morena que incluye instrucciones para que se convoque a beneficiarios de programas sociales del Gobierno federal, se otorguen apoyos a los asistentes y estos abucheen a funcionarios estatales y aplaudan al presidente en los eventos en los que el jefe del Ejecutivo estatal y federal participen juntos. El documento, que fue compartido por el PRI a través de sus cuentas en redes sociales, y desmentido por voceros del Gobierno federal.

Por su parte el presidente Andrés Manuel López Obrador señalo que el documento es apócrifo y tras los  reclamos del PRI y del PAN sobre las manifestaciones en contra de sus gobernadores, López Obrador afirmó que no habrá más protestas contra gobernadores y la sociedad actuará con respeto aunque la gente  “se sienta agraviada, se sienta abandonada” por los gobiernos estatales.

Aseguró que las manifestaciones “manipuladas” y con fines “politiqueros”, no van a tener futuro, sin embargo, no descartó la participación de Morena en las protestas que se han venido presentando desde su gira de agradecimiento.

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