Rogelio Martínez Rojo, presidente de la Comisión de asentamientos humanos, desarrollo urbano y ordenamiento territorial de Tulancingo,  indicó que en concordancia con la legislación vigente en el ámbito de ordenamiento territorial, se vigila que los desarrolladores de vivienda cumplan con las áreas de donación, para el beneficio común de los habitantes.

Al existir mayor control, se pide que los fraccionadores se comprometan con acciones palpables, entre ellas colocar letreros que las identifique para evitar invasión.

Se dijo que en el municipio, los fraccionadores han entendido la importancia de atender este precepto de ley y sobre todo respetar la proporción en que deben existir las áreas.

Anteriormente, no se atendía la normatividad y los fraccionadores omitían dichas áreas por así convenir a  interés.

En trabajos coordinados con la Secretaria de Desarrollo Urbano, la Comisión de asentamientos humanos del Cabildo municipal, realizan reuniones de trabajo con los fraccionadores y en algunos casos con poseedores de los predios irregulares para buscar darle certeza jurídica, a través de las autorizaciones correspondientes.

En casos recientes han cumplido esta disposición los fraccionamientos: Colina de los Ermitaños primera sección, Nuevo San Nicolás, Rancho Nuevo (618 lotes), Villas de la Cañada, Desarrollo Girasol, Paraíso (5 lotes), Privada San Francisco lote 1, Pedregal San Francisco (Manzanas XIV, XX), Fraccionamiento Santa Elena (2 lotes), Nuevo Tulancingo entre Aquiles Serdán y Avenida de las Minas y el objetivo es que el cien por ciento de desarrollos habitacionales cumplan con los esquemas de planificación municipal.

Se dijo que el Atlas de Riesgos del municipio de Tulancingo (próximo a publicarse en el periódico oficial del Estado), será el punto de partida para tener un mejor control y vigilancia del crecimiento ordenado del municipio.

Gracias a este atlas de riesgos  se ha detectado zonas no susceptibles de construcción o uso de suelo habitacional, entre ellas, las cercanas a los ríos, las susceptibles a deslaves así como aquellas con riesgo de inundación.

En cuanto a los fraccionamientos se les ha solicitado una serie de requisitos, en apego a la ley y  esto no quiere decir que se cierren puertas sino que exista un trabajo coordinado atendiendo el bien común y la planificación ordenada de la ciudad.

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